Consejos para concentrarse mejor

Consejos para concentrarse mejor

29 noviembre, 2020

A lo largo de nuestra vida cotidiana, solemos encontrarnos con situaciones que exigen que tengamos que concentrarnos. No obstante, en muchas ocasiones puede ocurrir que nuestra mente termine por traicionarnos y nos enfocamos en otras cosas, y/o estamos pensando solo en algún hecho que nos haya sucedido recientemente, etc.

¿Cómo lograr una mejor concentración?

De modo que aunque deseemos poder avanzar en nuestra jornada diaria, parece que no nos rinde suficiente el tiempo y optamos por pensar que se debe a la falta de concentración.

Conscientes de esto, en este artículo deseamos presentarte varios consejos que pueden ser de gran ayuda para lograr enfocarnos solo en aquellas cosas que realmente requieren nuestra concentración en algún determinado momento.

Ya sea que tengamos que redactar informes, presentar exámenes y/o solucionar problemas laborales, etc., lo cierto es que gran parte de nuestras actividades cotidianas suelen demandar cierto grado de concentración.

chica concentrada

Además, hablamos de una capacidad que resulta esencial, tanto en relación con la memoria como al aprendizaje.

No obstante, la dificultad para lograr resistir frente a las distracciones o conservar un adecuado nivel de atención por prolongados periodos de tiempo, suele tratarse de un par de quejas muy comunes entre las personas. Por eso, a continuación señalamos algunos consejos para concentrarse mejor:

Utilizar la metacognición

Aprender de qué forma suele funcionar la atención en general, saber cuáles son los distractores que más nos afectan individualmente y en qué momento comenzamos a fatigarse, consisten en aspectos esenciales para poder gestionar mejor nuestros recursos atencionales.

Establecer nuestros objetivos diarios

Resulta considerablemente más sencillo concentrarnos en las tareas al tener presente el por qué detrás de cada cosa.

Por eso, apostar por el uso de algún método organizativo, por ejemplo GTD, el cual nos lleve a relacionar nuestra actividad diaria con diversos objetivos que sean realmente relevantes, supone una alternativa bastante interesante y aconsejable.

Dividir en tareas pequeñas todas las actividades

Contar con un plan de acción nos ayudará a comenzar y completar todas las tareas. De igual modo, conocer en todo momento cómo vamos avanzando en relación a nuestro plan, puede servirnos de motivación para mantenernos concentrados.

Evitar combinar las tareas

Mientras más información tengamos, más sencillo será que terminemos distrayéndonos con cualquier cosa.

Por eso, lo mejor es que realicemos las tareas una por una, mientras que dejamos las demás carpetas, papeles y/o herramientas guardadas para usarlas luego y evitar confundirnos o distraernos.

En el caso de los estudiantes, lo mejor es evitar estudiar distintas asignaturas (matemáticas y literatura, por ejemplo) a la vez y/o realizar informes para un par de clientes diferentes, en el caso de estar trabajando.

Conocer cuáles son nuestros momentos más productivos

Por lo general, las personas cuentan con un mayor nivel de energía y concentración al iniciar el día, el cual va reduciéndose con el paso de las horas. Sin embargo, no todos funcionamos del mismo modo y al trabajar desde casa, por ejemplo, las circunstancias podrían ser bastante distintas.

Por eso, es conveniente descubrir y conocer de qué forma funcionamos para luego definir nuestras rutinas diarias de acuerdo a eso. Además, es aconsejable dejar aquellas tareas que sean repetitivas para esos momentos donde tenemos una menor energía.

Crear un ambiente apropiado

Es esencial que siempre mantengamos ordenado y limpio nuestro escritorio o mesa de trabajo, asegurándonos de deshacernos de cualquier cosa que pudiera llegar a distraernos.

Debemos cerciorarnos de tener al alcance de la mano cualquier cosa que podamos necesitar, incluyendo también alguna botella de agua, esto con el propósito de reducir el riesgo de interrumpir aquello que estemos realizando.

En caso de trabajar sentados, es indispensable que tengamos además, una buena silla.

Al trabajar dentro de algún espacio con ruido, lo mejor será utilizar auriculares para escuchar música que no nos distraiga e incluso tapones para los oídos, en caso de que la música pueda molestarnos.

Colgar un cartel de “No molestar”

Es igualmente conveniente que avisemos a nuestros colegas en la oficina, amigos o familiares, para que sepan que no deben interrumpirse dentro de determinados periodos de tiempo a lo largo del día.

Debemos informarles que nos hablen solo dentro del tiempo permitido, en lugar de interrumpirnos cada 10-15 minutos.

Realizar un descanso entre actividades

Un gran modo de evitar las distracciones suele consistir en permitir que nuestra mente descanse a lo largo del día y aunque esto no significa que podemos echarnos una siesta de un par de horas, lo cierto es que sí debemos dejar que nuestro cerebro tenga algún estímulo placentero durante ciertos momentos.

Por ejemplo, después de estar intentando resolver algún problema en nuestro ordenador, cuando acabemos de hacerlo, es conveniente levantarse del escritorio y tomarnos un par de minutos para mirar por la ventana y/o cerrar los ojos, mientras nos imaginamos en medio de alguna playa paradisíaca.

Al hacerlo, seguramente nos sorprenderá la gran capacidad que posee la mente para poder desarrollar ideas nuevas al encontrarse relajada o distendida, por lo que incluso será mucho mejor al tener la posibilidad de “escaparnos” del trabajo para almorzar en algún parque.

Deshacerse de las distracciones

Lo mejor es colocar el móvil en silencio, además de cerrar tanto el correo electrónico como las diversas redes sociales. En caso de trabajar frente a un ordenador, será aconsejable cerrar cada una de esas aplicaciones que no sea preciso tener abiertas.

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